A veces ocurre, a mí en lo particular,  que un momento de inspiración golpea con toda fuerza. Son momentos de gran calma, estados de sosiego mental que alcanzo en cualquier lugar; puede ser durante un recorrido en autobus o cuando camino por las calles llenas de árboles y ardillas de la zona en donde vivo. Mi mente se pierde lejos y de pronto un sentimiento, una emoción o una imagen germina y se vuelve instante visual, cuajado de contexto que comienza a relatarse a si mismo y a echar raices.
 Es bueno si no tengo nada donde anotar, por que entonces me quedo en la visión y permanezco en ella, en vez de distraerme escribiendo. Las letras tiran de manera irresistible y suelo perderme en los llanos del sinsentido y las historias que no estaban maduras, se quedan dormidas para siempre.

Es aún mejor si ese espacio de calma mental se alarga; la historia tira de mí todo el tiempo. Esos días estaré distraída; se quejarán de que no pongo atención, tal vez me olvide de mis responsabilidades, tal vez no responda como debería. Tal vez sería bueno que los demás supieran que no estoy. Me fui de viaje, dejé mi cuerpo y no sé cuando voy a regresar.
Soy tan obsesiva, que difícil será que salga de ella hasta haberla agotado.

Si todo sale bien, en algunos días después tendré un buen bagaje de sentimientos y emociones asociadas a personajes perfíl ya tengo armado de una manera más bien sensorial, intuituvo, sin que racionalice nada todavía.

Mis historias se alimentan de igual manera, de mis sueños y pesadillas; en particular, “Éonios” contiene mucho del ambiente, de las huellas de cierto animal. Una visión que tuve muchos años atrás.

Jugaba en esa épóca con las vidas pasadas, leía a Brian Weiss y prácticaba meditaciones de regresión. Una de las visiones más poderosas fue precisamente con un enorme oso color café, cuyo tamaño, peso y sonido jamás podré olvidar. ¡Que terrorifico fue! El oso de Éonios me arrancó la vida en una vida pasada o en una ilusión sobre una vida pasada o en una alucinación autoinducida de una vida pasada, ¡vaya el diablo a saber cuál de todas es la verdad!

Es una de mis historias favoritas, consta hasta hoy de dos partes. La tercera, no ha dejado mi cabeza. No he escrito ni una sola línea. Es posible que tarde algún tiempo en retomarla y concluir finalmente la historia del leñador maldito.

Puedes lee “Éonios” aquí: Libro I y Libro II

Datos sobre “Éonios”

Échtram fue una productiva ciudad, fundada pocos años despúes de la gran epidemia. Situada en un valle y rodeada de bosques tan grandes, que podían satisfacer cualquier necesidad de sus pobladores. Sin embargo, esos mismos bosques que daban sustento y materia prima en abundancia, mantuvo a la ciudad muy aislada.

En Échtram las mujeres siempre fueron bonitas y los hombres fuertes y cabales. Una joven mujer, más hermosa que ninguna, despertó las bajas pasiones de los hombres sin corazón. Su belleza fue la semilla de su tragedia.

Nadie perdonó a Monashia. Por ser tan hermosa, los hombres mostraron su verdadera esencia. Eran monstruos, hambrientos, sin compasión.

Nadie perdonó tampoco al pequeño Éonios mientras crecía en el vientre de su madre ni mientras creció en el ostracismo

Y nadie tendrá más motivos para exigir venganza, que el propio Éonios.

Personajes principales:

Éonios (Oni)- Cazador. Habitante de los bosques de Daesse. Tiene 24 años cuando ocurren los hechos con los que comienza su historia.
Monashia – Madre de Éonios, habitante del valle de Échtram.
Sophileo – Herrero, tio de Éonios y su mentor y protector. Unica familia que tiene además de su madre.
Andreas Mundi – Hijo menor de la familia Mundi. Veinticinco años cuando comienza la historia. Ha tenido toda clase de problemas; abandonó la escuela y en un afán de hallar sentido a su existencia, ha experimentado con toda clase de sensaciones, drogas, alcohol, etc. Su familia siempre ha estado preocupados por él, sin ser capaces de intervenir y ayudarlo.

Ricardo Pleiter – De profesión Ingeniero Químico, con una especialización en curso en Negocios. Tiene treinta y cuatro años al momento de iniciar el viaje que cambiará su vida. Es un hombre exitoso, altamente competitivo y con pérfil de liderazgo. Lleva la responsabilidad de conducir la empresa de su familia y ha logrado buenos resultados. Es orgulloso, soberbio y ególatra, además de profundamente dominante, impositivo y hasta tirano. Ricardo no es alguien fácil de tratar, a menos que se hagan las cosas como él dice. Su signo astrológico es Leo.

Alonso Mundi – Médico. Psiquiatra y cursando una especialización. Amante de los bosques, y entusiasta practicante de las actividades al aire libre y los deportes extremos, afición que comparte con Ricardo Pleiter, su mejor amigo desde los años de la escuela básica. Es hermano de Andreas, ocho años mayor. Signo astrologico es Virgo.

Javier Montrreal – Pianista y profesor de música. El tercero de los tres amigos que cada dos años llevan a cabo una emocionante excursión. Sus dos mejores amigos, Ricardo Pleiter y Alonso Mundi lo consideran tranquilo, justo, un tanto tímido pero de carácter fuerte cuando se enoja. Es de signo astrológico Aries.

Échtram – Antigua ciudad en el valle rodeado por los bosques de Daesse, inaccesible en los tiempos de su fundación excepto cruzando un rio que la mayor parte del año es profundo, caudaloso y traicionero.

Bosques de Daesse – Herradura boscosa de miles de hectáreas de extensión que rodeó el llamado valle de Échtram

Valle de Hectriam – Nombre en la actualidad del sitio donde se asentó la civilización de Échtram varios siglos atrás.

Una eternidad sin ti
Libro 1 de la Bilogía Éonios Fantasía paranormal, en el bosque.
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